Al llegar al local nos encontramos con la sorpresa que además de club nocturno es también una galería de arte con unos cuadros alucinantes exponiéndose, así que mientras Umber hacía lo suyo, nosotros veíamos detenidamente los cuadros que combinaban técnicas de fotografía intervenida con óleo, que al final no distinguías bien cómo fueron hechos.
Al rato aparece un señor, Umber lo saluda y nos lo presenta, efectivamente, era el dueño del local. Nos sentamos en una mesa y Umber le habla de la banda, el señor de un hablar pausado y calmado toma un disco y le dice que lo ponga para oírlo mientras hablamos. Umber lo pone desde el Dj Booth y comenzamos a contarle de la banda y lo que hacemos.
Como todo dueño de local en el día, la verdad nunca tienen la cabeza en ningún punto fijo, hablan contigo, pero están sacando cuentas, recordando fechas y esperando proveedores, así que pretender que le preste atención a tu disco es de ilusos, creo que la formula es: Si no les molesta y lo mandan a quitar, es que tienes chance de conseguir el toque.
En medio de la conversa nos pregunta ''Y ustedes, viven acá? De dónde son? '' de Venezuela -Le respondo-
Ahí el señor se queda medio pensativo mientras escucha el disco en las cornetas y nos pregunta que si queríamos unas cervecitas (la respuesta es obvia)
Llegan las cervezas y el Sr nos dice.
''Venezuela es un país al que le tengo un gran cariño, ahí apenas llegué me abrieron las puertas y todo el mundo me trató muy bien. Estuve poco tiempo, pero hice de todo y me fue muy bien, hasta de modelo trabajé. Llegando, me dieron trabajo en una distribuidora de insumos fotográficos, yo la verdad había estudiado un poco de fotografía, pero un señor alemán confió en mí y de inmediato trabajé para él. A los meses, pude comprar un carro nuevo y al rato ya era gerente regional de ventas y ahí pude conocer buena parte del país. Arrancaba de Caracas por toda esa carretera, vendía en Maracay, Valencia, Nirgua, San Felipe y terminaba en Barquisimeto, me gustó tanto esa ciudad que pedí un crédito y le compré al jefe un apartamento que tenía allá en la 20 con 25, justo en el centro''
Nosotros, incrédulos de la casualidad lo interrumpimos y le dijimos ''Somos de Barquisimeto'' ahí el señor hace seña para que nos traigan otra ronda.
-Cosa más grande, mira como como es de pequeño este mundo, entonces, estamos puros guaros acá-
Ahí ya se rompió el hielo por completo y comenzó a preguntarnos de cómo está la ciudad, que recuerda lo buena nota y amigable de la gente y bueno... todas esas cosas que a veces uno no nota de su propia ciudad.
Pide otra ronda de cervezas y nos cuenta:
''Como yo era un tipo rubio y alto, estando en Caracas, vendiéndole un papel de fotografía a una agencia de modelos, el dueño de la agencia, un tipo que era un habilidoso de los negocios y abrió la agencia de modelos más importante de Venezuela para la época y que por supuesto salía con las modelos más bellas de Caracas me dijo: Loco, tú acá la vas a partir, la paga es buena y de paso, no eres gay, esto es ganancia por todos lados, que te lo digo yo. Vente de modelo.
Pues al rato estaba trabajando para la agencia de Germán Vallenilla, saliendo con las nenas de la tv, seguía vendiendo productos de fotografía y viajando y a veces hasta me reconocía de los comerciales y afiches y eso me daba más chance de vender''
''Germán Vallenilla es mi suegro'' (Interrumpe Orlando) efectivamente, el suegro de Orlando es de esas personas a las que se les puede escribir un libro de todo lo que ha logrado hacer con ingenio y visión. Ahí el Sr termina cagado de la risa de lo pequeño que es este mundo y las casualidades.
''Mándamele un gran abrazo a Germán, dile que se le recuerda con mucho cariño"
Ya sin mucho rodeo nos pregunta cuanto cobra la banda y le respondemos con honestidad que no tenemos un precio porque la verdad, estamos de promoción y entendemos que muy poca gente o nadie nos conoce y más bien fuimos a buscar llevar la propuesta a ver qué tal y qué podíamos obtener.
''Me gusta la honestidad y lo que dicen, miren nenes, acá yo no cobro entrada, así que lo que les puedo pagar es lo mismo que le pago a una banda local, son de Barquisimeto y me cayeron bien''
Nosotros, super contentos (y con otra ronda de cervezas encima a las 11:00 am) aceptamos, lamentablemente la fecha que tenía libre era luego de nuestra fecha de regreso así que no se pudo dar, sin embargo, nos invitó al local par de veces y nos atendió genial.
Ya al despedirnos nos dice.
''Ustedes no habían nacido, porque son muy chamaquitos, pero en el 79 hubo un escándalo entre Cuba y Venezuela porque un chamaquito cogió una guagua (bus), lo secuestró y se estrelló contra la embajade de Venezuela en Cuba pidiendo asilo, Venezuela le dio asilo a ese muchacho, mandó el avión presidencial a buscarlo en La Habana, algo que nunca se había hecho... Ese chamaquito soy yo, por eso le tengo tanto cariño a su país y a su gente, en el 81 decretaron en Cuba una ley que le permitió a muchos cubanos poder salir, yo pude ayudar a mis viejos a salir con lo que hice en Venezuela, pero ellos ya estaban muy mayores y toda su gente estaba acá en Miami, así que me vine con ellos y acá hice mi vida. De no ser por eso, estoy seguro que estuviese allá, quizás en Barquisimeto, así que mucho gusto conocerlos muchachos, esta es su casa''
Miami es una ciudad que despierta muchas pasiones políticas de todo punto de vista, cada quien con su cuota de razón, pero en medio de tanto mal cuento, gente avergonzandose de ser venezolana, gente que por su conducta jode bastante el gentilicio también y hace que dé penita la vaina, oír a un extranjero agradecido por lo que le dio tu país, tendiéndote una mano y de paso teniendo tanto en común, son de esos regalos que le da la música a los que se atreven a buscarse la vida a través de ella y hay que buscar la forma de dejarlo por escrito.
Gracias tío Umber, un placer Sr Ricardo.
Conmovedor relato que nos invita a todos a dejar de quejarnos y tirarle mierda (disculpa la expresion en tu blog) al pais. Independientemente del lio mental de cualquiera o las ganas de irse demasiado por X o Y razon lo que nos hace valiosos es dejar siempre el nombre del pais en alto despues de tantas cosas buenas que nos ha dado, asi como lo hizo el Sr. Ricardo. :)
ResponderEliminarSaludos desde Córdoba, Argentina pana, está bueno el cuento!
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